TAI CHI CHUAN

¿Qué es el TAI CHI CHUAN?

         TAI CHI CHUAN es un arte desarrollado en el siglo 12 en China por un monje llamado Chang Sang Feng, el cual lo desarrollo observando los movimientos en combate de la grulla contra la serpiente.

         Hoy en día el TAI CHI CHUAN a obtenido popularidad como el ejercicio mas beneficioso que puede ser enseñado, los movimientos del TAI CHI CHUAN son lentos y suaves con énfasis en la respiración y el relajamiento, estos movimientos toman 5 a 10 minutos diariamente.

         Por toda China y en comunidades chinas en el mundo se puede ver personas a tempranas horas de la mañana practicando el TAI CHI CHUAN. Con los principios fundamentales del relajamiento del cuerpo, calmando las emociones y el control mental, el TAI CHI CHUAN es el arte de la década de los 90.

¿Cuáles son algunos de los beneficios del TAI CHI CHUAN?

         El TAI CHI CHUAN trabaja en mucho de los niveles de nuestra vida:

Primero:

         Físicamente, relaja los tejidos musculares dejando que la sangre circule mejor. La circulación de nuestra sangre hace que las células sean oxigenadas.

Segundo:

         Trabaja para balancear nuestras emociones, de nuestras emociones se produce la mayor parte de nuestro estrés. Es el estrés y las enfermedades juntas las que matan a la mayoría de las personas. Calmando nuestras emociones podemos regresar a un estado mental en el cual aun podemos sentir felicidad y tristeza, pero a un nivel en el cual podemos manejarlos.

 Tercero:

         Trabaja para calmar nuestra mente y nuestro proceso mental. Nosotros aun viviremos la vida usualmente con altas y bajas pero la manera en la que observamos nuestros problemas y como los solucionamos determinara nuestra felicidad o nuestras penas. La manera en la cual miramos la vida es lo más importante, sin un panorama claro no podamos seguir nuestro camino.

         Encontramos muchos beneficios que se pueden descubrir practicando TAI CHI CHUAN. Cada persona es diferente por lo tanto los beneficios que una persona pueda obtener son diferentes.

Estructura de la clase.

         Las clases de TAI CHI CHUAN tienen 3 niveles: principiantes, intermedio y avanzado. Cada nivel es progresivo en estudio y en diseño para que el estudiante alcance su potencial más alto  en el menor  tiempo posible. Es altamente recomendable que el estudiante se comprometa a terminar el primer nivel que toma de 12 a 15 lecciones o clases.

         En el TAI CHI CHUAN usted aprenderá a su propio ritmo en forma individual y no en grupo. Si puedes absorber más información aprenderá a su velocidad.

         No hay personas que sean rápidas o lentas en el TAI CHI CHUAN, no hay necesidad de compararse con otros. La única comparación que se tiene que hacer es con su propio potencial.

 

Los 10 principios esenciales del   TAI CHI CHUAN.

1.-Estar vacio, ágil y mantener la energía en lo alto de la cabeza.

         Mantener la energía en lo alto de la cabeza consiste en tener la cabeza bien recta, de manera que la energía espiritual esté unida en lo alto de la cabeza. No emplear la fuerza muscular, que pondría rígido el cuello y dificultaría la circulación de la sangre y del aliento. Que su pensamiento sea espontáneo y ágil, porque sin agilidad y sin mantener la energía en la parte superior de la cabeza, la fuerza vital no puede ser puesta en movimiento.

2.- Entrar ligeramente el pecho y estirar la espalda.

         Entrar el pecho consiste en retenerlo ligeramente hacia el interior, para que el aliento pueda descender y concentrarse en el tan – tien. Abstenerse de inclinar el tronco, de lo contrario siendo el aliento comprimido a nivel de pecho, la parte superior del cuerpo estría pesada, la parte inferior ligera y los pies tendrían tendencia a flotar. Estirar la espalda consiste en hacer adherir el aliento en la espalda. La entrada del pecho conlleva naturalmente un estiramiento de la espalda, lo que permite emitir la fuerza a partir del eje espinal.

3.- Relajar la cintura.

         La cintura es el maestro de todo el cuerpo. Los pies sólo tienen fuerza y la pelvis asentamiento si se es capaz de aflojar la cintura. Los pasajes del lleno al vacío se efectúan a partir de movimientos giratorios de la cintura. La falta de fuerza proviene de la cintura y de las piernas.

4.- Distinguir el lleno y el vacío.

         En el arte del TAI CHI CHUAN, el primer principio consiste en saber distinguir el lleno y el vacio. Si todo el peso del cuerpo está apoyado sobre la pierna derecha, se dice que la pierna derecha está llena, la izquierda vacía y viceversa. Los movimientos giratorios del cuerpo se efectuarán con ligereza, agilidad y sin el más mínimo esfuerzo, únicamente si se sabe distinguir el lleno y el vacío; de lo contrario los desplazamientos serán pesados y torpes, al cuerpo le faltará estabilidad y podría ser fácilmente desequilibrado por el adversario que lo atrae.

5.- Bajar los hombros y dejar caer los codos.

         Bajar los hombros consiste en relajarlos y dejarlos caer; si los hombres no están relajados y caídos, ellos están alzados, lo cual motivaría una subida del aliento y por consecuencia una falta de fuerza en todo el cuerpo.

         Dejar caer los codos a lo largo del cuerpo consiste en relajarlos. Si ellos están levantados, los hombros no pueden estar bajados, por lo que no se puede rechazar muy lejos al adversario. La técnica utilizada se aproxima entonces a la escuela exotérica empleando una fuerza interior discontinua.

6.- Emplear el pensamiento creativo y no la fuerza muscular.

         El tratado sobre el TAI CHI CHUAN dice: ¨Todo reside en el empleo del pensamiento en lugar de la fuerza¨. Durante la práctica de TAI CHI CHUAN, todo el cuerpo está relajado, de forma que la menor burda energía no subsista y no se estanque entre los huesos, los músculos o las venas, atándose de esta manera usted mismo.

         Sólo entonces pueden efectuarse los pasajes de un movimiento a otro con ligereza y facilidad, ejecutando los movimientos giratorios con naturalidad. Algunos dudan que sea posible tener una fuerza duradera sin el empleo  de la fuerza muscular, pero el cuerpo humano  posee unos canales de circulación de aliento al igual que la tierra tiene sus surcos. Si los surcos no están obstruidos, el  agua fluye; si las venas no están bloqueadas, el aliento circula.

         Cuando una energía rígida llena estos canales, la sangre y el aliento se ven molestados en su circulación, los movimientos giratorios adolecen de agilidad y basta sólo tirar de un cabello para que todo el cuerpo siga. Si en lugar de la fuerza muscular se emplea el pensamiento creativo, allí donde el pensamiento llega. De esta forma, la sangre y el aliento circulan continuamente en el cuerpo  sin detenerse un solo instante. Gracias a un largo entrenamiento se adquiere la verdadera energía interior y como se dice en el tratado  sobre el TAI CHI CHUAN: ¨La agilidad y la flexibilidad extremas producen la resistencia y la rigidez extremas¨.

         Los que están familiarizados con las técnicas del TAI CHI CHUAN y las dominan, tienen los brazos parecidos al hierro  envueltos en algodón, la fuerza esta enterrada profundamente, mientras que los discípulos de la escuela exotérica manifiestan la fuerza muscular en la acción y parecen flotar en la inacción. Esto prueba que su fuerza muscular no es más que una energía superficial.

         Cuando se emplea la fuerza la fuerza muscular en lugar del pensamiento creativo, el adversario puede muy fácilmente incitaros a que os mováis, esto no merece nuestra estimación.

7.- Enlazar lo alto y lo bajo.

         La energía toma raíz en los pies, se desarrolla en las piernas, es dirigida por la cintura y se manifiesta en los dedos. Todo movimiento de las manos va unido a un movimiento de la cintura, cuando los pies se mueven, la energía espiritual de los ojos (la mirada) se mueve al mismo tiempo y los sigue; en este caso puede decirse que lo alto y lo bajo están unidos; pero si una sola parte del cuerpo no está armonizada con el resto, existirá desorden y desunión.

8.- Unir el interior y el exterior.

         El trabajo del TAI CHI CHUAN es un trabajo de la energía espiritual. Por lo que se dice: ¨ La energía espiritual es el amo, el cuerpo es el criado¨. Si se consigue poner en movimiento la fuerza vital, los movimientos son espontáneos, ligeros y ágiles. El encadenamiento de los movimientos sigue los principios de lleno y vacío de apertura y cierre.

         Cuando se habla de apertura, no se trata únicamente de la apretura de los pies y de las manos, sino también de la apertura del pensamiento y del espíritu. Igualmente el cierre no es solamente un cierre de pies y manos, sino también del pensamiento y del espíritu. Todo es perfecto cuando el interior y el exterior pueden ser unidos en un solo aliento.

 

9.- Encadenar los movimientos sin interrupción.

         En las artes de combate de la escuela exotérica, la energía empleada es la burda energía del ¨cielo posterior¨. Hay entonces salidas, paradas, encadenamientos e interrupciones. Es el momento preciso en el cual la antigua fuerza llega a su fin y la nueva no ha nacido, que a uno lo pueden vencer con facilidad.

         Como en el TAI CHI CHUAN se utiliza el pensamiento y no la fuerza muscular todo esta emplazado sin interrupción de principio a fin; cuando una revolución llega a su fin, otra comienza, el movimiento circular se desarrolla hacia el infinito.

         El boxeo lento es parecido a las olas del mar o las de un extenso río que se mueven continuamente y sin fin. Hacer que se mueva la energía como un hilo de seda que se devana de un capullo. Todas estas comparaciones sugieren que todo está unido por un solo aliento.

10.- Buscar la calma en el seno del movimiento.

         En las artes marciales de la escuela exotérica, la capacidad de saltar está considerada como muy importante y se utiliza hasta el agotamiento la fuerza muscular y el aliento. Esta es la razón por la cual después de haber ejercitado, el boxeador está todavía jadeante. En el TAI CHI CHUAN, se dirige el movimiento por la calma; aunque moviéndose, el ejecutante permanece sosegado; por esto es preferible ejecutar el encadenamiento de los movimientos lo más lentamente posible. Gracias a la lentitud la respiración se torna larga y profunda, el aliento concentra en el tan – tien, y por lo tanto el practicante no tiene el pulso alterado. Los adeptos deben esforzarse para comprender esto, sin embargo, pocos los consiguen.